La Banda

Es un delito que algunos grupos canten lo que cantan, siendo los Mojinos Escozíos una banda de Delincuentes que se dedican al Rocanró. Mala influencia para los chavales, poca aportación para la música nacional, ninguna para la música internacional, pero algo tienen los Mojinos que lo diferencian del resto de los músicos del mundo: los testículos (queda muy feo decir huevos).

No hay cantante que tenga las pelotas tan gordas como las del Sevilla ni guitarrista que las tenga tan peludas como las del Chicho. Ellos presumen de este don divino con el que Dios los ha dotado y saben su superioridad testicular sobre el resto de los músicos: “No seremos tan conocidos, pero más quisieran los Rolling Stones tener los huevos como los nuestros”.

“Nuestro primer disco lo grabamos en un estudio de grabación y lo mezclamos en una mesa de mezclas”. Esta sabia y contundente frase la dijo el Zippy, bajista de la banda y se quedó tan tranquilo. Con la de gilipolleces que han dicho podrían escribir un libro. O dos. Más bien podrían escribir una enciclopedia de 24 tomos.

En una ocasión tocaron en una boda para 150 invitados y desde entonces, no han tenido tanto público. Ese mismo día, un niño le pidió un autógrafo al Sevilla y como fue la primera (y última) vez que alguien lo reconoció por la calle, el Sevilla le pidió otro autógrafo al niño. Al final el chaval lo confudió, pensó que con esas barbas era el tío grande ese que sale en Harry Potter.

Mojinos Escozíos es un grupo muy querido por la prensa musical. De ellos han dicho frases como “Sus letras no tienen contenido”, “No van a grabar más de dos discos”, “Debían de prohibirles cantar”, etc. Hay etiquetas musicales para todos los grupos, menos para Mojinos. Son incatalogables: la música Pop no los acepta por lo heavys que son, los heavys porque dicen que son muy poperos, los roqueros dicen que son una pachanga y las pachangas dicen que si los Mojinos nunca han tocado Paquito el Chocolatero, “vaya mierda de pachanga”.

A ellos les gustaría que las fans le tirasen las bragas aunque hablando de tirar, realmente les gustaría tirarse a todas esas fans (sólo tienen tres, pero están muy buenas). Sin embargo, no son un grupo que se haya hecho famoso por la de mujeres con las que se han acostado, que según dicen ellos, son muchas, pero en realidad se pueden contar con los dedos de la mano de un manco: son tan machos como los Locomía.

Mojinos Escozíos entrarán en los Anales de la Historia, y nunca mejor dicho, ya que entrarán por ahí, por el “ano” al igual que la Oreja de Van Gog entrará por la oreja. El Canto del Loco, no sabemos por dónde entrarán, pero seguro que lo harán “de canto”.

Miembros

El Chicho
Guitarra Eléctrica

Chicho se compró su primera guitarra en una tómbola, aunque más bien se puede decir que le tocó. La segunda se la compró al poco tiempo porque se le rompió una cuerda a la primera y como no sabía cambiarla, cambió de guitarra. 30 años después, tiene 200 guitarras, y casualmente, a todas les falta una cuerda, menos a la última. A diferencia que Vidalito, Chicho no estuvo en el conservatorio, y sin embargo, aprendió él solito a guardar la guitarra en la funda.

Es el único guitarrista solista que se queda sólo cuando se hace un solo. A Eric Clapton le decían el manolenta y a él le llaman el manco, pues según los críticos musicales, a veces una persona sin manos tocaría mejor que él.

No es técnico, no es un virtuoso, no es rápido, no tiene soltura y no es capaz de tocar dos cuerdas a la vez, pero Chicho, tiene algo de lo que muy poca gente puede presumir: una tortuga que le dices que te dé la patita, y te la da.

Miguel Angel EL SEVILLA
voz y chouman

El Sevilla es el cantante de Mojinos, esa banda que es conocida por lo mal que canta su cantante. Es un hombre al que le dan lo mismo las críticas negativas, aunque cuando alguien le dice algo, le parte la cara. No canta en la ducha, entre otras cosas porque se lava poco, y un día que se puso a cantar, cuando terminó se dio cuenta de que se habían suicidado el bidé y el labavo.

Se ha acostado con más de 1.000.000 de mujeres, o al menos es lo que dice él. Ese es su problema, que habla mucho. En una ocasión lo contrataron para la radio para que hablara por antena, pero la antena también se suicidó. El director de la emisora llamó a la policía y esta lo detuvo por no callarse, el juez lo mandó a la cárcel porque en el juicio no paraba de hablar, y de la cárcel lo echaron porque comenzaron a escaparse presos por no escucharlo.

El Sevilla no canta mal, tampoco canta bien, simplemente, no canta, chilla. La Asociación de la defensa del micrófono lo tiene denunciado por maltrato psicológico, y los Defensores del Buen Gusto, lo tienen en busca y captura. De momento, sólo lo buscan, pero como lo capturen, lo sientan en la silla eléctrica y cuando lo enchufen, lo tiran a una piscina para que el calambre, sea mayor.

El Puto
Batería

A Vidal Barja todos le llaman el Puto. Sus hijos, que son unos Hijosdeputo, le dicen Papá Puto; cuando va a un hotel le dicen Señor Puto y cuando tocamos en Londres, le llamaban Mister Puto. Todos le dicen así menos los de su pueblo que le llaman Vidalín.

Vidalín se marchó muy joven de Villa Nueva del Río y Minas, esa población sevillana que según sus habitantes no es ni “Villa“, ni “Nueva” ni hoy día tiene minas. Lo que sí que tiene es un río que no es que sea propiedad del pueblo, sino que pasa por allí: el río Guadalquivir.

De pequeño, el Puto era pequeño, obviamente, aunque ya había algo que tenía más grande de la normal: los pulmones. Un día se tiró al río, se puso a bucear y sin darse cuenta, cuando salió a la superficie había llegado hasta las costas de Marruecos. En esa ocasión regresó al pueblo, pero no ocurrió lo mismo cuando otro día, se sumergió en su río, y cuando se le acabó el aire, salió a respirar y se encontró en Barcelona, ciudad que lo adoptó.

40 años después, en Villa Nueva del Río y Minas todavía hay hembras que lloran porque “el Puto”se fue y nunca más regresó: antes de marcharse, tuvo relaciones sexuales con más de cien mujeres, cuatro vacas y catorce cabras, y sólo tenía 12 años. Que no se enfaden los ecologistas que las cabras y las vacas eran mayores de edad y todas lo hicieron con su consentimiento y porque estaban enamoradas.

En Barcelona le salió un trabajo de pintor de brocha gorda y un día, pintando la casa de una adinerada señora de la clase alta catalana, como el Puto la tenía más gorda que la brocha, la señora se enamoró de él y le dejó toda su fortuna al morir, más de mil millones de pesetas. Sin embargo, en dos semanas, se los gastó en cubatas de Bacardí con Cola. Hoy día no tiene ni un céntimo, pero la Bacardí lo nombró hijo predilecto, miembro destacado y presidente honorífico de la empresa, pues en 15 días, el Puto se bebió la misma cantidad de ron que se consume en cuba en un año.

Vidalito
Guitarra

Uno de los hijos reconocidos del Puto es Vidalito. Cuando decimos “reconocido”, no queremos decir que su padre lo vea y lo reconozca, pues el Puto tiene tan mala memoria que no se acuerda ni de su segundo apellido. Queremos decir que en su día reconoció que era suyo.

Vidalito es uno de los mejores guitarristas que tienen los Mojinos. No podemos decir que es igual de bueno que Chicho, podemos decir que los dos son igual de malos. Después de doce años tocando la guitarra, Vidalito descubrió en internet que cuando aplasta con el dedo índice las cuerdas en el quinto traste, eso es un “LA“. Cuando se lo comunicó a Chicho, éste le preguntó dos cosas muy interesantes que delatan el alto nivel musical de ambos guitarristas: ¿qué es un traste? y ¿cuál es el dedo índice? Vidalito sabía que el índice es el dedo con el que se saca los mocos, pero no supo explicarle qué es un traste.

Después de ocho años en el conservatorio, donde trabajó de conserje, Vidalito aprendió a guardar la guitarra en la funda, pues hasta entonces, sabía sacarla pero no meterla.

     

Zippy
Bajo

Zippy es el bajista de Mojinos. Es una buena persona, aunque tiene una pinta muy rara. Hay mendigos que visten mejor que él y que al menos, se recortan las barbas.

El día que se casó, como llegó el primero, se sentó a esperar a la novia y á los demás invitados en la puerta de la iglesia y todo el que pasaba le echaba dinero. Cuando llegó la novia, le dijo que se levantara que les estaba esperando el cura, pero no le reprochó que hubiera mendigado porque al fin y al cabo el dinero era para ella.

Sin embargo Zippy sí que es un buen músico, sobre todo si lo comparamos con Vidalito y Chicho. De pequeño, le regalaron una pandereta y sin leerse las instrucciones ni haber estudiado nada de música, comenzó a tocarla ante la sorpresa de sus padres. Cuando el niño llevaba dos días sin parar de tocar la dichosa pandereta, fue un vecino quien se la quitó y le obligó a comérsela. No fue el único instrumento que Zippy tuvo de pequeño, pues según cuenta su hermano mayor, el vecino le obligó a comerse un tambor de juguete que le trajeron los reyes, unas maracas de plástico que le regaló un tío suyo y un cencerro de esos que llevan las vacas al cuello porque el niño no paraba de dar por culo con él. El tambor era de plástico, las maracas también, pero lo malo de tenerse que comer el cencerro no fue que era metálico, sino que el vecino estaba tan mosqueado que hizo que se lo tragara con la vaca incluida.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies